Más allá de sus excepcionales espacios de ocio, la residencia se ha concebido como un refugio privado de un confort y una exclusividad sin igual. Seis suites cuidadosamente decoradas ofrecen remansos de intimidad, y las habitaciones principales cuentan con amplias vistas a la costa y llamativos cuartos de baño con acabados en mármol, en torno a los cuales se sitúan bañeras independientes de diseño escultural. La apuesta por un estilo de vida refinado se materializa además en un completo espacio de bienestar y ocio, que incluye un cine de última generación, un gimnasio privado y un spa exclusivo, mientras que los jardines, bellamente cuidados, ofrecen una lección magistral de vida al aire libre, con una impresionante piscina, un salón con hoguera empotrada y la sutil sombra de olivos centenarios como elementos centrales.